ANÁLISIS INTERNACIONAL

¿El regreso de la amenaza nuclear? Las armas nucleares siempre estuvieron en el centro de la política internacional

La guerra en Ucrania despertó los viejos temores de la Guerra Fría por el uso de armas de destrucción masiva. Sin embargo, las armas nucleares nunca dejaron de ocupar un lugar protagónico en la política internacional, incluida la actual guerra.

Por Ignacio Lautaro Pirotta | 04-03-2022 02:24hs

Luego de que el pasado domingo 27 de febrero, y a menos de una semana de iniciada la guerra en Ucrania, Vladimir Putin declarara haber puesto en alerta a sus fuerzas nucleares debido a la reacción de las potencias occidentales contra Rusia, la cuestión de las armas nucleares volvió a la discusión pública.

“Cuál es la mejor forma de resguardarse en caso de ataque nuclear”, “Qué daño causaría un ataque nuclear en una ciudad como Buenos Aires”, “Se dispara la venta de yodo en Europa luego de la amenaza de Putin”. Distintos titulares dieron cuenta de lo generado en el mundo por el estado de alerta nuclear de Rusia. Un retorno de los peores temores de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la ex Unión Soviética (hoy Rusia) disputaron la hegemonía global sin conflictos bélicos directos pero dando lugar a una carrera armamentista sin precedentes y con amenaza nuclear permanente. Para el historiador británico Eric Hobsbawn, la Guerra Fría bien podría ser denominada como la Tercera Guerra Mundial, teniendo en cuenta la conformación de dos bloques de países en torno de Estados Unidos y la URSS, en permanente tensión y con la “voluntad de entrar en conflicto” en cualquier momento.

Suele decirse que las armas de destrucción masiva existen no para ser usadas, sino para disuadir. Esa idea está justamente asentada en toda la experiencia de la Guerra Fría, cuando la amenaza nunca se concretó, y además sirvió para evitar el enfrentamiento directo entre las dos superpotencias. Desde esa perspectiva, y siguiendo al académico Kenneth Waltz, las armas nucleares ayudaron -a su manera- a mantener la paz durante la Guerra Fría entre Rusia y Estados Unidos. El punto de mayor tensión se dio con la crisis de los misiles de Cuba, cuando en 1962 la URSS desplegó misiles con ojivas nucleares en la isla situada a escasos 500 kilómetros de territorio estadounidense, situación que fue resuelta por la vía diplomática. Las únicas veces en la historia que se utilizaron las armas nucleares (con excepción de las innumerables pruebas) fueron en Hiroshima y Nagasaki, por Estados Unidos y para derrotar a Japón en la Segunda Guerra Mundial.

Con la disolución de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría en 1991, la amenaza nuclear disminuyó considerablemente. No obstante, la cuestión de las armas nucleares estuvo siempre presente en los conflictos internacionales, e incluso bélicos. La guerra de Irak en 2003 fue justificada por Estados Unidos en el hecho de que el país de Medio Oriente estaba desarrollando armas de destrucción masiva, es decir nucleares, algo que luego se supo que no era cierto. Además, la guerra de Irak se apoyaba en el “combate al terrorismo” iniciado por Bush luego de los atentandos del 11 de septiembre de 2001, aunque Irak no había estado involucrado en los mismos. Los conflictos con Irán también incluyeron al programa nuclear de aquel país.

La importancia que suele tener Corea del Norte en las noticias internacionales se asienta precisamente en que es un país con armas nucleares. En realidad, los países que detentan este tipo de armamento son un puñado: Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Israel, China, India, Pakistán y Corea del Norte. El Tratado de No Proliferación firmado en 1968 determinó que los países poseedores de armas nucleares no debían exportar esa tecnología a países que no la tuvieran ni tampoco incrementar los arsenales existentes, ayudando así a mantener bastante estable el statu quo.

No obstante, en cuestión de armas nucleares hay dos grandes jugadores: Estados Unidos y Rusia, no casualmente los protagonistas de la Guerra Fría y la carrera nuclear. Las cifras difieren según las fuentes, pero se estima que Rusia tiene algo más de 6.000 ojivas nucleares y Estados Unidos poco menos de esa cantidad. Los restantes 7 países con armamento nuclear tienen apenas cientos de ojivas cada uno.

Es en el plano nuclear donde tal vez Rusia más se aproxima a la indiscutida hegemonía estadounidense, debido a la cantidad de armamento de ese tipo y la existencia del Sistema Perímetro, un sistema de defensa desarrollado durante la Guerra Fría y que sirve para un contraataque inmediato en caso de ataque nuclear. Aunque muchos ponen en duda la vigencia de Perímetro, lo cierto es que la capacidad disuasoria de Rusia por medio de su arsenal nuclear es lo que la convierte en la potencia con más capacidad de amenazar militarmente a Estados Unidos, por lo que algunos hablan de “paridad estratégica''. Cuestión nuclear al margen, Estados Unidos goza de una hegemonía militar indiscutible en la actualidad, con un presupuesto al menos cinco veces mayor que el ruso y con bases militares por todo el globo.

El asunto vuelve a la agenda pública por causa de la guerra en Ucrania, pero en realidad las armas nucleares siempre estuvieron en el centro de la política internacional y sus acontecimientos. El presente no es la excepción

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