INTERNACIONALES

Agenda verde en la UE y EEUU: alertan sobre los desafíos locales

Desde Instituto Interdisciplinario de Economía Política advirtieron que la profundización de la tendencia en la agenda verde de la Unión Europea y los Estados Unidos exige cambios a los productores locales para cumplir los estándares externos.

Por Marisa Massaccesi | 07-09-2021 09:14hs

Este miércoles 8 de septiembre, Argentina será el anfitrión de la Cumbre Latinoamericana sobre Cambio Climático, en la que también participarán representantes de Estados Unidos, con vistas a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 25), que se desarrollará entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre en el Scottish Event Campus de Glasgow, Escocia, después de que en la capital italiana se reúnan los líderes del G-20. Este encuentro, que se hará de modo virtual a partir de las 10 de la mañana, surgió después de las conversaciones que el presidente Alberto Fernández mantuvo con John Kerry, enviado especial de Biden para el Cambio Climático, el 14 de mayo en Roma.

Al respecto, el economista del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, Ricardo Carciofi, se refirió a la profundización de la tendencia en la Unión Europea y los Estados Unidos que exige cambios a los productores locales "para cumplir los estándares externos" y su vinculación con  las medidas sobre la agricultura, la industria y la matriz energética, que  representan un desafío a la estructura productiva de la Argentina, particularmente en lo que hace a la calidad y seguridad alimentaria.

"La preocupación nuestra es la exigencia en cuanto a la calidad y la seguridad alimentaria. Para competir en ese terreno vamos a tener que cumplir con los estándares europeos, sino no vamos a poder entrar más a ese mercado", sostuvo Carciofi.

En tal sentido, la UE presentó el paquete "Fit for 55",  que contempla las propuestas legislativas para adaptar las políticas sobre clima, energía, uso del suelo, transporte y fiscalidad cuyo objetivo es reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero (GEI) en al menos un 55 % desde ahora hasta al año 2030, en comparación con los niveles de 1990. Esto significa que el objetivo a conseguir se ha ampliado de un original 40% al 55% de reducción de emisiones de GEI para dentro de 19 años. Una de esas propuestas contempla el fin de la comercialización de automóviles con motores de combustión para 2035 y la implementación de tasas a importaciones cargadas de carbono, lo que significaría que la industria automotriz global tiende a encaminarse a la producción de transportes eléctricos, en perjuicio de los dependientes de combustibles fósiles.

Por otra parte,  el recargo a los productos con carbono tiene como objetivo  obligar al resto de los países a adoptar prácticas productivas limpias o, en caso de no hacerlo, pagar un costo a la hora de ingresar bienes al continente europeo..

El "Fit for 55" es otro paso que da Europa hacia el cumplimiento de su agenda ecológica, dada a conocer a través del Programa de Recuperación y luego con el Pacto Verde Europeo, una hoja de ruta para las próximas décadas que asume el compromiso de llegar a emisiones de carbono cero en el año 2050. Con estas medidas, se persigue desalentar a aquellas industrias que operan en Europa a trasladarse hacia otros lugares con costos y regulaciones más relajadas.

En lo que respecta al sector agrícola, se modificarán prácticas y estándares de calidad a través de la profundización del programa De la Granja a la Mesa, una de las iniciativas clave en el marco del Pacto Verde Europeo. A fin de contribuir al logro de la neutralidad climática de aquí a 2050, la Estrategia pretende hacer evolucionar el sistema alimentario actual de la UE hacia un modelo sostenible. Sin olvidar que la seguridad alimentaria y la inocuidad de los alimentos son prioridades, los principales objetivos de la Estrategia son: garantizar suficientes alimentos y que sean asequibles y nutritivos, sin superar los límites del planeta; reducir a la mitad el uso de plaguicidas y fertilizantes y la venta de antimicrobianos; aumentar la cantidad de tierra dedicada a la agricultura ecológica; promover un consumo de alimentos más sostenible y unas dietas saludables; reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos; luchar contra el fraude alimentario en la cadena de suministro; mejorar el bienestar de los animales.

Según datos del Indec(Instituto nacional de Estadística y Censos), la UE, considerada como bloque, fue el segundo destino de las exportaciones argentinas en los primeros siete meses de 2021, por un total de US$ 5.580 millones, sólo por detrás del Mercosur (con US$ 7.314 millones) y por encima de destinos como Asean (Tailandia, Indonesia, Malasia, Singapur y Filipinas), China o los países norteamericanos (Estados Unidos, México y Canadá).

Del total exportado a la UE, el 77,5% fue explicado por harina y pellets del aceite de soja, mientras que alimentos como camarones, langostinos, maníes, carne bovina y limones también tuvieron una significativa participación.

En lo que respecta a Estados Unidos, y en paralelo, desde la asunción de Joe Biden como presidente en enero pasado, el país también impulsa la agenda verde tanto al interior  como a nivel multilateral y global.

Biden organizó y encabezó, en abril, la Cumbre de Líderes Climáticos, en la que reasumió el compromiso de reducir en un 50 % las emisiones de dióxido de carbono hacia el final de esta década y exhortó al resto de los países a hacer lo mismo. A la vez firmó un decreto para que en 2030 la mitad de los automóviles que se comercialicen en el país del norte sean eléctricos y "de emisión cero".

En este contexto, el Tesoro de EE.UU. instruyó a directores de organismos multilaterales, como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para que voten en contra del financiamiento a proyectos que apliquen petróleo y carbón, con lo cual se busca dirigir las inversiones y el crédito hacia energías renovables, para acelerar la transición energética.

Para nuestro país, esta situación cobra gran relevancia, ya que las  presiones siembran interrogantes sobre la vigencia de los desarrollos de combustible fósil en las próximas décadas y Argentina tiene una matriz dependiente en un 86% de las fósiles y apuesta por el crecimiento de Vaca Muerta como polo exportador y de autoabastecimiento.

En tal sentido, la generación de energía mediante fuentes renovables, muestra un incremento en el país, marcando un nuevo récord, al cubrir el 24,7% de la demanda total del sistema eléctrico.

Para finalizar, el titular del IIEP señaló: "La agenda verde ya está en marcha, y vamos hacia allá. A nosotros nos impacta en forma inmediata con Europa, porque somos exportadores netos de alimentos, y en el sector energético por nuestra matriz fósil elevada. Podemos enfrentar una obsolescencia en el valor de los yacimientos como Vaca Muerta, si bien el sendero no va a ser lineal y puede ser largo".

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