Instituto Nacional del agua

El río Paraná creció en Entre Ríos pero esperan que siga bajo durante 2021

El río Paraná creció apenas unos centímetros en los últimos tres días en varias ciudades de Entre Ríos pero sigue con marcas por debajo del nivel del mar y de los límites de aguas bajas, por lo que todavía se espera que la situación crítica continúe durante todo 2021.

Por Marcelo Frankel | 30-06-2021 09:25hs

El Instituto Argentino del Agua(INA) había emitido un alerta por bajante la semana pasada, ya que la situación de falta de agua es crítica. El río Paraná creció apenas unos centímetros en los últimos tres días en varias ciudades de Entre Ríos perosigue con marcas por debajo del nivel del mar y de los límites de aguas bajas, por lo que todavía se espera que la situación crítica, similar al año 1944, el  peor de la historia, continúe durante todo 2021.

El INA alertó que la tendencia a la baja del río va a continuar en las próximas semanas, y existe una "máxima probabilidad de que persista durante el invierno" y siga de igual modo en el último trimestre del 2021.

Además, el INA prevé que la falta de agua impacte en "las tomas de agua para consumo urbano; para refrigeración de centrales de generación eléctrica y de procesos industriales", además de diferentes complicaciones en "la navegación fluvial; fauna íctica; estabilidad de márgenes" y una "exposición a incendios en márgenes e islas".

En la ciudad de Paraná, el río tuvo una crecida de cinco centímetros y tiene hoy una altura de -7 centímetros (inferior a la altura sobre nivel del mar), lejos del límite de aguas bajas (2,30 metros), 1,22 metros menos que a principios del mes de junio, y se espera que llegue a niveles muy similares al record histórico. En el año1944, la situación fue peor que la actual: frente a Paraná, el río marcó -1,40 metros (valor negativo), al igual que en Diamante (-1,29); y en La Paz (-1,08).

Para los próximos días, el INA comunicó mejores pronósticos y espera que el 6 de julio el Rio Paraná llegue a una altura aproximada de -18 centímetros en la capital entrerriana y aunque podría llegar a los 30 centímetros por debajo del cero.

"La tendencia descendente continuará en las semanas subsiguientes, y no se espera una mejora sensible en los próximos meses", con julio "especialmente crítico, con afectación a todos los usos del recurso hídrico, especialmente la captación de agua fluvial para consumo urbano", reportaron desde el organismo.

Además, la Dirección General de Obras Sanitarias de Paraná realiza trabajos de limpieza, dragado y traslado de bombas para mejorar la captación de agua cruda para potabilizar.

Por la bajante, en algunos sectores del río se visibiliza sobre la superficie la manta protectora del túnel subfluvial que une las capitales de Entre Ríos y Santa Fe, aunque no representa un peligro hasta el momento.

Al respecto, comunicaron: "queremos transmitirle seguridad a los usuarios: donde se hace visible la manta, ya hay entre 12 y 18 metros de tierra por encima del viaducto", desde el Ente del túnel Raúl Uranga-Carlos Sylvestre Begnis.

En Diamante el río creció cinco centímetros al alcanzar los 22 centímetros de altura, pero sigue siendo inferior a los 2,40 metros del límite y 1,21 metros menos que el 6 de junio. Allí el Municipio trabajó en inconvenientes en dos pozos de agua y realizó cortes programados en el suministro.

En la localidad de La Paz, el río Paraná mostró una crecida de siete centímetros y se mantiene estable con 47 centímetros, 1,33 metros menos que a principios de junio y muy inferior a los 3,20 metros de límite de aguas bajas. Para esta ciudad, el INA espera que la altura "continúe disminuyendo gradualmente", hasta alcanzar el 0 "en la segunda semana de julio".

En Victoria, se reportó un descenso hasta llegar a 1,14 metros y continúa con esa tendencia desde el 7 de junio, cuando registró 2,2 metros de altura, lejos de los 2,60 metros que marcan las aguas bajas.

En la capital de la provincia litoraleña, casas y calles costeras tuvieron grietas y quiebres en el suelo; varios barcos quedaron encallados; y se hicieron visibles cambios en la morfología y el ecosistema natural de las islas y la costa.

La sostenida bajante del río perjudica la reproducción y el crecimiento de algunas especies de peces ya que la población de peces del Paraná depende de los ciclos hidrológicos y climáticos. Varios bancos de arena “emergieron” en medio del rio y la gente los cruza caminando o en cuatriciclos, aparecieron anclas antiguas y curiosidades del fondo del rio, además se registraron importantes desmoronamientos en islas cercanas al puente que une Rosario y Victoria.

 

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