Innovación Tecnológica

Productividad sin desperdicio

El INTA y la UBA evalúan cómo aprovechar los excrementos de gallinas ponedoras como abono para suelos agrícolas y reducir el impacto ambiental.

Por Redacción El Agrario | 18-11-2019 01:30hs

En un trabajo en conjunto entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) analizan el potencial aprovechamiento de los residuos orgánicos que generan las granjas avícolas, pasando de ser un posible foco de contaminación y de plagas para ser abono que aporte un alto contenido de nutrientes y materia orgánica estable a los suelos productivos.

Contribuiría a crear empleos y mejorar la sustentabilidad de los sistemas productivos.

Según lo publicado en Sobre la Tierra,las granjas de aves ponedoras incrementaron su volumen notablemente a partir del 2003:“Se estima que cada año se generan 1,5 millones de toneladas de guano”. 1,5 toneladas de material orgánico que con un tratamiento apropiado son sumamente provechosas. El excremento de las gallinas o guano sin tratar puede generar malos olores, contaminación de suelo, aire y agua, ya que contiene patógenos y sustancias contaminantes. Además de producir un impacto negativo en el ambiente, daña la salud de los trabajadores que manipulan el residuo.

Probamos un sustrato con 20% del compost que elaboramos y registramos rendimientos similares a los que obtuvimos con sustratos comerciales.

Pedro Rizzo, profesional del Laboratorio de Transformación de los Residuos del INTA, advirtió que para aprovechar el guano primero hay que reducir su contenido patógeno y de materia orgánica: “Esto se puede lograr mediante el compostaje, así que evaluamos distintas formas de realizarlo”. El investigador detalló que el compostaje es un proceso en el que microorganismos aeróbicos (oxigenados) degradan los restos orgánicos, proceso que genera un aumento de la temperatura de más de 55°C, eliminando los patógenos, semillas de malezas y larvas de insectos. El producto que deriva del proceso de compostado, contiene altos niveles de nutrientes, nitrógeno, fósforo y otros compuestos útiles para aprovecharlos como insumos para otras actividades.

La investigación, según lo comunicado por Rizzo, apunta a “ofrecer a los productores alternativas accesibles para procesar el estiércol, según la disponibilidad de capital y mano de obra”. Para ello, el investigador evaluó el desempeño de los compost en producciones hortícolas, florícolas y forestales, y los resultados fueron optimistas: “Probamos un sustrato con 20% del compost que elaboramos y registramos rendimientos similares a los que obtuvimos con sustratos comerciales”.

Contiene altos  niveles de nutrientes, nitrógeno, fósforo y otros compuestos útiles para aprovecharlos como insumos para otras actividades

Sin embargo, Pedro Rizzo aseguró que “aun falta información para difundir el tratamiento y el uso productivo de residuos orgánicos, también faltan sistemas de gestión que faciliten a las granjas elaborar y comercializar las enmiendas”. “Hoy en día casi no se los trata y me gustaría motorizar este proceso (…) contribuiría a crear empleos y mejorar la sustentabilidad de los sistemas productivos", concluyó Rizzo.

Según SLT, la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, el SENASA, INTA y otros organismos públicos generaron a principios de 2019una nueva normativa de compost que regula qué uso se le puede dar, cómo elaborarla (parámetros de calidad,material,etc) y en qué actividades se lo puede aplicar.

 

Fuente: Sobre la Tierra (FAUBA)

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